top of page

El nacimiento

Este proyecto sucede entre los extremos más austral y más serpentrional de los bosques de Macrocystis pyrifera (Cachiyuyo) en la Patagonia, específicamente en el Canal Beagle - Onashaga - (Tierra del Fuego) y sur de Chubut.


¿Tenés ganas de dedicar un ratito a leer? ¡Ojalá lo disfrutes! ¡ó que te parezca una estupidez!... cualquier cosa que te haga Sentir por mí esta bien :)

Estábamos en Puerto Madryn, transcurría la segunda semana de Diciembre del año 2025, hacía una semana que el Negrito había llegado desde Mendoza y estaba viviendo en casa con nosotros, con Gonza y conmigo. Hacía calor, ya todos estábamos usando short y remera. Como es frecuente por acá, el cielo estaba completamente despejado y el sol brillando en ese azul-cielo-océano que tanto gozamos quienes vivimos en la Patagonia costera.

Ese día fueron llegando uno a uno ellos: los Residentes.

Entre ellos la mayoría no se conocían, pero los 7 del equipo núcleo sí los conocíamos. Tampoco todos conocíamos a todos: pero alguien conocía a alguien seguro. Y no sólo le conocía: le quería, le admiraba, le daban ganas de compartir una experiencia que "prometía ser transformadora". En el equipo núcleo estaban Pau, Nati, Juli, María, Gonza y yo, en principio. Ellas fueron las primeras que convocamos a pensar un proyecto para presentar a Mission Blue. La posibilidad de soñar esta Residencia de Coexistencia nació cuando Daniel Cáceres Bartra, el presidente de Sustainable Ocean Alliance Hispanoamérica, me escribió para informarme que estaba la convocatoria abierta para postular fondos de financiamiento que Mission Blue y The Plum Foundation habían habilitado para proyectos que específicamente trabajaran con "Kelp Forest". Esa es la manera en que en inglés se conoce a los ecosistemas de macroalgas marinas que forman bosques sumergidos.

Así había conocido yo a Gonza, de hecho... co-creando un proyecto de "turismo científico" relacionado a los bosques sumergidos, cuando trabajaba como guía naturalista e inventora de proyectos incurable desde Bahía Bustamante Lodge. Así había nacido la amistad con Paulita. ______Paula Raffo: la mujer que me contagió el amor por las Algas Fue en el 2021 que comenzamos a compartir tiempo: campañas estacionales en Bahía Bustamante, reuniones virtuales, ideas, proyectos, sueños, posibilidades... Ésta historia de amor es muy larga, el otro día se las conté a unos pibes jóvenes que estaban participando de un espacio "de formación de líderes océanicos". Les conté que todo este proyecto de Habitar como_las Algas nació del Amor de desde hacia y con Paula Raffo. Les conté que el día que fui testigo de ver los ojos de Paula arder de Vitalidad después de mucho tiempo estar apagados...o agotados más bien... ese día, comprendí de verdad que sumergirse transforma.

Y claro... somos maravillosamente diferentes, pero si hay algo que nos une indudablemente: es el entusiasmo por transformarlo todo hacia el florecer.

Lo que quiero decir es que amamos sumergirnos, porque a nosotros nos transforma, y porque hemos visto a la gente que amamos, ser transformada, de tanto que amamos el mundo, y amamos su medicina de lo salvaje... es que queremos encontrar la manera, de que otros también se sumerjan, para que seamos muchos, los que recordemos: el intransferible valor de lo salvaje, de lo vivo, de lo que crece vive y muere en libertad.

________LA CASA Ahí estábamos: uno a uno iban llegando a nuestra casa. (No voy a profundizar en lo que amamos ésta casa-quinta tan preciosa y abundante y habitada por pajaritos y cuises y bichitos y jarillas y árboles que la abrazan y maderita que te recuerda que nunca bajamos de la casita del árbol...por qué sino me voy a ir por las ramas - jaja - ) Acordámos encontrarnos en casa para acomodar todo el equipaje: llevábamos comida superorganizadísima por su Majestad la Señora Espectacular Fermentadora Arantza Cruz. Ella, por ejemplo, había llegado a ser convocada a ser Residente de mi parte: yo la propuse ante el equipo núcleo. En aquel momento de armar la lista de residentes, el Negrito Navarro ya estaba liderando un proceso maravilloso para guiarnos desde la Metodología Dragon Dreaming (y un montón de magias innombrables y nombrables que viajan en la mochila con la que el Negro camina descalzo el mundo). Lo convoqué porque hacía años que venía siendo testigo de sus superpoderes, un poco por intuición para el bienestar del proyecto y otro poco por un deseo enorme de aprender de su maestría. Durante ese tiempo, fueron en total 6 meses que nos reuníamos una vez por semana, todas las semanas: Pau, Nati, Juli, María, Gonza, yo y el Negro... para crear el proyecto que de acá a un año sintamos que fue la mejor inversión de nuestro tiempo de vida (¿ven porqué el Negro es un economista creativo y valiente?). Esa tarea implicaba dedicar mucha atención a cómo estabamos creando durante todo el proceso que "dura" el "proyecto". Por eso nos tomamos tanto tiempo en pensar la "herramienta" con la que decidiríamos colectivamente a quién invitar.

Claro... ¡porque habíamos ganado la convocatoria a financiamiento! Y ahora teníamos 20.000 USD para ejecutar en el plazo de un año: nuestro sueño colectivo. Sumergirnos. Recordar como se siente confiar. Recordar cómo conversar con las Algas, con otras personas, con esa parte de nosotros mismos que no nos resulta tan transparente. Nos sobran argumentos para decir porque una organización de conservación marina como Mission Blue puede invertir en un proyecto fundamentalmente humano y vincular. Los "todos los argumentos" no serán presentados acá de manera tan aburrida y explícita. Esos argumentos los van a ver en nuestro haSer. En todas las cosas que estamos creando para invitarles a bucear entre bosques de algas. ______TECNOLOGÍA PARA ELEGIR Volviendo a la "herramienta" para decidir a quién convocar como Residente: inventamos precisamente eso: una herramienta de tecnología social traducida en una planilla de excel dónde cada uno de los integrantes del equipo núcleo propondría a todas las personas que se le ocurran que pudiera estar incluído en los siguientes criterios: 1. Voluntad acuática: capacidad, conocimienTo, experiencia o intención activa de sumergirse al mar mediante buceo. 2. Relación con las algas: cualquier tipo de relación (académica, productiva, espiritual, territorial, inspiracional, otras que ahora no se me ocurren). El punto era que reconozca una relación con ellas. Que le importen, digamos. 3. Disponibilidad de tiempo y espacio para estar presente en la Residencia: parece el criterio más sencillo, pero les juro que todo lo contrario. Ahí está el secreto de nuestro problemilla de salud terrícola... parece que nos hemos especializado demasiado en el temita de la agenda, y resulta que "no nos alcanza el tiempo". El tiempo, de hecho, fue el desafío y la pregunta que nos unió a las 17 personas que participamos como residentes: ¿qué tiempo elegimos invertir en aprender, recordar y practicar otras formas de organización, de sentir, de comer, de relacionarnos, de dormir, de vivir? Finalmente, los 17 que fuimos en total coincidimos en esa respuesta, al menos durante el tiempo que duró la Residencia (que no fue poco).

Lo increíble es que lo vivido durante esos días fue tan íntimo, tan profundo, tan revelador... que ahora ya no importa si volvemos a coincidir en tiempo y espacio: eso que vivimos sigue vivo y transformándonos "dentro nuestro". Aunque ahora nos encantaría seguir coincidiendo, porque nos gustó estar juntos... porque ahora nos sentimos Amigos. ______LOS RESIDENTES En casa estábamos ya: Nati, el Negro, Gonza, el Migue, el Fer y Julia (luego bautizada "la tía"). En la camioneta de "los científicos" luego llegaban Pau, Juli, María, Ceci y el Emo. Una vez que organizáramos todo saldríamos para Trelew dónde buscaríamos a Aranzta, Julia (que era la primera vez que se veían y tenían la misma gorra) y al Lauti (que casi no viene porque se habia doblado el pie y gracias a las algas que vino... era tan importante que esté él ahí). Contándome a mí, esos éramos los 15 residentes del primer episodio: Chubut. (Obvio que me muero de ganas de contarles quién es cada uno, quién lo presentó y por qué, por qué fue elegido, y qué es lo que admiro profundamente de esa persona, o qué es lo que aprendí junto a esa persona, qué momento importante compartimos y que nos une hoy después de lo que vivimos... pero todo eso es muy íntimo, y con eso no digo que no tengan que contarse, todo lo contrario, digo que esas cosas se cuentan de boca en oreja, que para mí es como que si la voz es una canción que te llega al corazón. Lo que quiero decir es que éstas cosas sensibles: de conocer nuestra vulnerabilidad y nuestro superpoder, que es lo mismo, son para cantarse al corazón). También me encantaría contarles de todas las otras personas que fueron parte del camino previo... pero escribiendo yo "sola" no podría ser capaz de representar ni un poquito al entramado enorme de personas que se entusiasmaron con lo que estábamos creando y decidieron acompañar a su manera: compartiéndonos conocimiento, dedicándonos su tiempo a transmitir su experiencia, compartiéndonos sus productos, conectándonos con otras personas... en fin, confiando y multiplicando!... Ojalá puedan reconocer nuestra gratitud hacia ellos en cada una de nuestras creaciones. Ojalá seamos capaces de ser recíprocos con toda su generosidad. En estos momentos en los que las Residencias ya sucedieron, más aun estamos cosechando sus frutos, siento poner la atención en nutrir esos vínculos en reciprocidad. ______LA PARTE EN QUE SE ENTIENDE DE QUÉ SE TRATA LO QUE ESTÁS LEYENDO

Si llegaron hasta acá y pensaban que iban a "entender" lo que hicimos en la Residencia, lamento decepcionarles... yo tampoco sabía de qué se iba a tratar esto que estoy escribiendo. Creo que las fotos hablan más que el breve resumen que yo podría intentar con mis palabras. Y además hay mucho más de éstas fotos: estámos dedicándonos a "condensar" nuestra experiencia y aprendizaje en "materiales o productos" que puedan "transferir o contagiar" lo que nosotros vivimos personalmente y en red. De eso se trata el Movimiento Habitar las Algas: un intento de que el amor hacia el océano nos atraviese hasta que terminemos todos bailando al ritmo de las algas.

Pero sí... comprender también cuesta trabajo... qué requiere energía, eso quiero decir. Porque ni siquiera me gusta demasiado "trabajar", pero sí me encanta elegir dedicar energía a las actividades que me devuelven Vitalidad. Bucear es una de ellas. Estar en el agua. Vos, leyendo esto, claro que no estás buceando: estás seguramente muy seco sobre la superficie terrestre con acceso a internet... ó este blog trascendió varias revoluciones tecnológicas y me estás leyendo desde tu cápsula subacuática con computadoras sumergibles. Lo que quiero decir es que: te invito a bucear igual. Buceá en la web, en los videos que subimos a youtube, en lo que compartimos en instagram... no te quedes en la superficie, hay mucho por ver hacia abajo... mientras uno más se acerca al corazón de la Tierra. Pero ojo al piojo: no bucees demasiado acá, sólo lo suficiente como para salir a la superficie bien inspirado, o bien informado, o bien conectado: y sumergirte en el mundo, dónde podés mojarte de verdad. con amor, desde mi mar hacia vos, Cande






Comments


bottom of page